10 mayo, 2011

23:30

Creo que cada año que pasa mi interior se empequeñece un poco más, la inocencia es un anhelo y no se aleja de mi vida. A ratos, podría decir que sí en algunos sentidos. He tenido locuras y algunos intentos de suicidio de mi situación "infantil", pero aún así sigo pensando como una cabra chica. Por ejemplo, cuando era niña no creía en el amor ni me compraba mucho el cuento del príncipe azúl, pero ahora así. A los veinte años, sí creo en los cuentos de hadas. Pido todas las noches porque no se me vaya a alejar la capacidad de asombro y que no me de vergüenza el querer permanecer cerca de un nido, de un regazo algo maternal.

Creo que cada año mi exterior "crece", pero mi interior se encoge, de manera muy dulce. No quiero que deje de pasar.

2 comentarios:

m. dijo...

La inocencia es un término que describe la carencia de culpabilidad de un individuo con respecto a una situación.

Los cuentos de hada no solo viven en la inocencia. Si nosotros nos hacemos conscientes de nuestro mundo, dejamos de ser inoscentes y pasamos a hacer creadores.

Creo que es hora de tomar ciertas convicciones primitivas e inevitables, discriminar y dejar de pasar tantas cosas como obvias para mantener cierta posición.

Si, tal vez es buena idea.

Hache dijo...

y tú una sonrisa tan dulce, tambi´n te quiero valentain!