17 marzo, 2013

Curiosidades...

- Me gusta dormir siestas a cualquier hora del día.
- No tengo casa estable.
- Aunque crezca, mi color favorito sigue siendo el rosado.
- Ya me acostumbré a estar constantemente diciendo adiós.
- No cuido bien mis pies, y abuso de ellos caminando mucho.
- Hago playlist para todo.
- Aún grabo esas playlist en cds.
- Prefiero a los gatos que a cualquier animal.
- No le temo a la muerte.
- Quiero trabajar escribiendo.
- Mientras más tiempo pasa, más ganas de me dan de cambiar el mundo, en la medida de lo posible.
- Prefiero llamar que cualquier otro medio para contactar.
- Creo que tendré algún día a mi príncipe azul.

19 febrero, 2013

Creencias populares que no son

La gente acaba, por lo general, sintiéndose desgraciada, nada más que por haber creído que la felicidad era una permanente sensación de indefinible bienestar, de gozoso éxtasis, de festival perpetuo.
La Tregua, Mario Benedetti

Si vamos por la calle o la vida preguntando "¿eres feliz?" seguramente muchas personas nos dirán que no, o que a veces, que son momentos casi efímeros y mágicos que abarcan un lapsus de tiempo, que quizás se les pasa en la noche, que duran la mitad de un día. Pero la felicidad no es sólo el momento en el que crees que todo es alegría y que todo es perfecto, no. Felicidad, gozo, es algo de fondo, más que de forma. No es, como dice Benedetti, "el festival perpetuo", es que a pesar de que las cosas salgan mal, tener lo que se conoce como "mentalidad positiva".

No se trata de dejar de llorar y aprender a fingir la sonrisa, pegarsela en la cara, es aprender a sobreponerse y tener un objetivo final que haga que todo el sufrimiento - que es una gran parte de nuestra vida - valga la pena porque hay algo más grande al final, y el cumplimiento de eso, de esa "misión", por así decirlo, será el que nos haga respirar luego de cada trago amargo. Que no porque hoy las cosas salieron mal, nos vamos a echar a morir. Eso es felicidad... o una parte de ello, porque, entero...

...es muy difícil de explicar.

14 febrero, 2013

¿de qué vamos a escribir? de lo que tengamos en la mente. uno escribe, inevitablemente, de aquellos pájaros que tienes encerrados en la jaula de tu cabeza, queriendo escapar. los fantasmas, las creencias, los tatuajes que no se ven en la piel y eso que aún no se hace: de eso se escribe. al menos aquí.

10 febrero, 2013

Y la fe, tan malcomprendida...

Me siento derretida por amor... y a la vez pasmada, por no poder comprenderlo de una, digerirlo tan rápido. Pero supongo que en eso está la gracia: como dicen, "lo que fácil viene, fácil se va". El amor de Dios llega en el momento adecuado, puede tardar años, pero llega con todo, llega fácil. Pero no se va. Ahí está el quiebre. Desde pequeños nos dicen, quizás un poco con la intención de que lleguemos a controlar nuestros actos, pensamientos y emociones, que Dios ve todo lo que hacemos, aunque la luz del sol se haya ido. Que escucha todo lo que decimos, aunque sea para nosotros mismos. Que lee nuestros pensamientos...

Él está ahí. Siempre.

Pero no es un Dios castigador. Dios primeramente nos ama: Él nos creó. Seamos chicos, gordos, sucios, poco prolijos, con mal vocabulario, despreocupados o egoístas... Él está esperando el momento preciso para entrar en nuestras vidas. Él hace todas estas cosas no porque esté esperando el momento perfecto para apuntarnos con el dedo, sino que porque se preocupa por cada uno de nosotros... no lo merecemos quizás... pero Él lo eligió así. 

Y esto es sólo el comienzo.

23 enero, 2013

Sobre el aire que respiro

La tan manoseada, pero bella esperanza.
Últimamente Dios me ha alentado a hablar de Él. 
En el mundo actual, si bien estamos rodeados de esta noción de Dios que parece más bien una tela invisible que cubre ciertos temas con recelo, es complicado pararse y gritar sobre que uno tenga una fe mayor, una que no se encuentra descrita en Wikipedia, por ejemplo.

Y de esa parte de la población soy yo. Si ud. (sea quien sea que lea hoy en día este espacio tan íntimo y público a la vez) ha leído entradas anteriores (borré el 2005 y 2006, hay desde el 2007) se van a dar cuenta que a veces nombro a Dios, porque como "tela", como parte del Chile-país-cristiano, creía en este nombre sin tener idea de qué se trataba realmente. Un loco que mandó a matar a su hijo, algo muy atroz. Y que bueno, tenía que ir a su casa todos los domingos y cantarle a la María todos los noviembres y contarle... contarle a un hombre "x" que no conocía las cosas malas que hacía, como cuando me iba a confirmar y conté que no era virgen y me hicieron rezar unos Ave Marías.

Como la mayoría de la gente de nuestro pequeño y largo país, crecí con Dios a la vista. Pero siento que desde esos días de los 90's, de los 00's que tanto me parecía estar presente el tema, ahora ya es casi que condenable. Quizás es porque ya no soy del gran porcentaje de gente que cree sin una búsqueda un poco más... no sé cómo decir para que no suene condenable, tratemos con constante, intensa y diaria. 

Ser cristiana (protestante, evangélica y "canuta", como se dice con un dejo de burla, popularmente) es casi como un sacrilegio a la vida, al mundo, no sé. Casi como ser de hace cien años. Actualmente, antes de que todos creyeran por ejemplo que se iba a acabar el mundo, hay una extenuante búsqueda por propósitos, respuestas, sentido de vida... pero Dios cada vez pareciera ser menos esa respuesta

Antes decía abiertamente que era católica y nadie decía nada. Ahora, cuando digo que me bauticé y que soy cristiana, la gente me mira raro, ¡como si estuviera desperdiciando mi vida! Y quiero decir que no es así... que esta no es una religión con normas, es un estilo de vida, es ir cada día, minuto a minuto, queriendo acercar el Cielo a la Tierra... y esto es una experiencia. No es algo que uno pueda contar (lo puedes hacer, pero no siempre se transmitirá la "sensación"). Es, realmente, algo que se debe vivir. Y en lo que se debe perseverar.

Yo no me puedo quedar callada más, para simpatizarle al resto y que no cuestionen mi vida. Este es el aire que respiro. Es lo mejor que me ha pasado en la vida. ¿Cuando conocen a alguien nuevo y es genial, no le cuentan a todos cómo es esta persona y las cosas que hacen y quieren pasar más tiempo juntos? ¿Amigos, familia, compañeros, pareja?... Esto es... como lo mismo.