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09 enero, 2012

Te conocí sin querer

"'Debí haberme quedado callada' - pienso.
Y es que es bien difícil callar la boca cuando el corazón está saltando por algo que parece una tontera, una cuestión tan efímera y de circunstancias. Yo me guío por lo que dice la noche, el amanecer. Y esa noche fue algo totalmente distinto, porque yo iba a estar de pasada por tu cara y tu sonrisa, por tu mirada, que en verdad no tengo idea qué decía. A mí ya me da lata quedarme y hablar sino me dan buenas razones, podríamos decir que hoy por hoy, siento que cada vez confío menos en la gente. Pero todo, me trae a la mentalidad de cabra chica que siempre he tenido: así generar una ilusión en mi cabeza, un cuento de hadas y un montón de cosquillas en la guata sólo por un trueque de brazos y unas risas que me retumban en la cabeza. Y ahora no sé, no sé qué decir ni que hacer, no quiero insistir, prefiero cerrar un momento bonito, único en una burbuja y guardarlo. No afanarme, porque es nada.

Pero ven, igual ven."


Que pendeja.

03 octubre, 2010

De todo un poco...

Un poco de frío, de amor, de expectativas, de decisiones, de confusion, de niñez, de mala onda...

Y mucho de quiero irme lejos, como a una playa bien lejana, para ordenar todo el caos que hay en mi cabeza, que mezclado con la paz en la que está sumida mi cuerpo, podrían generar la armonía que estoy buscando. Pero aún no... falta un poco. Ya vuelvo. Vuelo y vuelvo...

22 septiembre, 2010

20

A veces los 18 me parecen tan lejanos, y recién tengo 20 no más.

A veces me acuerdo de tener dieciocho y pensar que iba a explotar de felicidad, creer que estaba enamorada hasta las patas y más allá, disfrutar el sexo como si fuera lo más puro que tuviera en la vida, dar vueltas en lo intensa que puede llegar a ser la noche sin pensar en las consecuencias, querer decir "I do", querer escaparme de la casa e irme con una mochila al sur, soñar todo el día despierta sobre un amor que no es, pensar que el cielo no era para mí...

Y todo, todito, cambió. De la noche a la mañana, se fue.

13 agosto, 2010

a veces

Cuando enciendo un cigarro, en las plazas por ejemplo, es una especie de momento aislado que no sé bien como compartir. Porque es una especie de interludio extraño en que me sumo... que tiende a ser interrumpido. A veces llega la micro que espero, suena el teléfono o llega una persona y toca tu hombro, sonriénte, esperándo entrar en el momento también. Y me es complicado, me complica entregar al completo lo que puede estar pasando por mi mente en ese momento. Pero un día estaba sentada, en esas veces que no espero realmente nada del mundo, ni decepción ni asombro y, pues, llegó alguien a tocar mi hombro un poco perdido, tenía que dar unas indicaciones de cómo llegar a un lugar y este tipo se sentó a mi lado y empezó a preguntarme qué era lo que pensaba, lo que estaba pensando en ese mismo instante, como si también supiera del interludio. Y después de intentar plasmar todo eso, él se quedó. Sacó un cigarrillo, lo encendió y puso una extraña mueca de satisfacción.

- Bueno, es mi turno ¿quieres saber lo que pasa por mí?

29 julio, 2010

aprimaverado

Si bien a penas llegué de vuelta a la ciudad me encontré con una avalancha de cosas por hacer y personas a quienes responder y eso me da un poco de melancolía extraña, me siento demasiado feliz. La naturaleza me ha bendecido y sorprendido cada uno de estos días con un fenómeno distinto y único en ella, un regaloneo heavy que mis sentidos no se quieren perder. Algo de la primavera se ha entrecruzado en el invierno del sentir que a veces caracteriza a estos meses del año, tornándose todo un colchón filete para que pueda descansar aún teniendo tanto choque cultural entre mi mente y el mundo actual. Así quiero vivir.

30 diciembre, 2008

Típicamente inaudito.

Típico porque fue un año escolar como cualquier otro, inaudito por cada emoción que tocó vivir. Un maldito cuadro surrealista, una canción cuática de Stone Roses o Minus the Bear, una película de Gus Van Sant o Woody Allen... no, peor. Terremoto delicioso.
Y se va mi 2008...
Insólitamente nuevo, y todo este círculo, sigue.

31 diciembre, 2007

Desde blanco ·




Se respira la energía...
como si todos de verdad creyeran que el cambio de año es la oportunidad para comenzar, al menos por ahora.
De verdad, yo veo los cambios de año como márgenes en las hojas de los cuadernos, o como otra puerta de la misma casa: no borra el pasado pero sigues en algo "distinto" en el fondo. Y espero que este próximo año sea bueno porque es mi último año de colegio, y al fin y al cabo aún eso significa mucho.
Supongo que en el 2milsiete crecí; o más que eso, aprendí a calmarme, a respirar, a acelerarme también, a soñar, a ir más lejos, a caminar derecho y con paso firme, aunque no sepa bien cual es el destino. Como siempre hubieron penas, muchas, algunas perduran, pero uno tiene que saber que hacer con ellas, como desahogarlas, extirparlas, y que no se vuelvan una tranca, solo un obsteaculo que te ayuda a pasar a otro nivel a veces; las cosas "amargas" son muy buenas también, no son malas (es como la gente que dice 'que feo el día' cuando está nublado, discriminando así a las nubes que cubren al sol), es como yo le decía a una amiga: que disfrutara al máximo aún cuando llorara de la manera más desesperada que puede surgir, hay que disfrutar esa emoción, sacarle el jugo al sentir, al vivir.

Sigo esperando mucho de la vida, porque todo (hasta el más mínimo detalle) es algo con mucho potencial para impresionar.
Y espero entonces yo también tener la energía para moverme y vivir la vie sonriendo, cantando, bailando, o cayéndome este 2milocho.
Suerte a todos; cambio y fuera.

29 septiembre, 2007

Paris




Yo ya estube en París.

Puede que hasta más tarde vuelva ahí, porque yo lo soñé, yo lo creo, no tiene porque haber un solo "París" en el mundo, yo me puedo inventar lo mío, total, quién más que yo pone los límites en mi mente? Nadie, es simplemente eso.

Inventaré entonces que Paris, en vez de ser una ciudad francesa será un estado, estado de emoción, asociado a lo que yo supongo que es la ciudad, un estado como cuando uno sale de noche y hay mucha gente, como nervios y un leve extasis y alegría pero con esa gota de melancolía que hace bello y reflexivo a todo, y uno mira las luces tan vivas de la ciudad que conmueven e invitan, e inscitan, a sentir, a cantar, a crear... a vivir. Y de llegar tan satisfecho a soñar porque uno lo que piensa es que "carpe diem" y que "la vita é bella", y tantas otras cosas... tanta risa también, tanta sonrisa.


¡Oh Paris!

... ¡estoy aquí!.