31 agosto, 2011

Estoy crónicamente loca...
Y eso es un don.

28 agosto, 2011

Algo y punto.

Amo enamorarme o tener esa sensación de enamoramiento heavy que hace explotar mi cara de risa, me encanta la idea de anhelar la compañía y la comunicación con ese alguien que se vuelve especial, es algo que me vuelve loca. Entonces, cuando hay espacios en blanco en mi corazón -como el que vivo ahora- siento que hace falta ese algo excitante y tan embriagador, tan de uno, una cuestión que sólo pasa en tú pecho (que va a reventar) y en tu cabeza. O la idea de gustar, como cuando uno era (más más) chico y toda pomada se vendía rápido y el más mínimo comentario venía con ene risas e ilusiones y rollos...
Y bueno, me falta eso, esa emoción.
A veces.

14 agosto, 2011

¿Cómo m... explicar lo que pasa por mi cabeza?

Para empezar, estoy bajo el agua.
Así me siento. Es como si mi cuerpo hubiese sido golpeado tanto, que ya no puedo sentir nada. O un shot de morfina. Todo está bajo letargo, bajo sueño intenso y es difícil pensar bien qué hacer desde ahora. Difícil coordinar mi mente con mi cuerpo, con mis emociones -que cambian a cada rato-, con el mundo en general. Me es complicado comunicarme con el resto, entender lo que sale de sus bocas, es como si fueran sólo sílabas sueltas que nunca llegan a ser palabras. Veo muchas luces, todo eso. Bueno, lo mismo de siempre. Así de somnolienta queda mi mente en este invierno.

11 agosto, 2011

Tengo el (mal) gusto de querer meterme siempre entre las pata'e los caballos. Oh my...

11 julio, 2011

En julio

En Julio tengo esto: drapetomanía, unas "sobrecogedoras" ganas de correr lejos. Tengo ganas de llorar y perderme un poco, de tirarme en la playa, también tengo ganas de besar ¿a quién quiero engañar? Además, besar es bueno. Besar y escapar.

Y todo esto pasa al ver que las cosas que me parecían importantes antes, ya no lo son. Ni las personas. Ni los lugares. Todo va mutando en una velocidad que me hace parecer bipolar. Porque quiero y quiero algo, o ver a alguien, o estar en alguna parte. Pero cuando llego, ya no me gusta más. Ya no vale la pena haber corrido todas esas cuadras.