las despedidas, las eternas globales, las amigas, los enemigos, los semaforos, la gente, las actividades, la gala, la teleton, el polerón, premiación, el trabajo, las micros, reñaca, los cuicos que no pescan, la gente que huele bonito y se pega a tí en el asiento de la micro y hace todo más lindo, las amigas enfermas que te dan almuerzo chanchito en su casa, las carreras para llegar a la hora, el chico que podrían ser mis vecinos pero ni conosco, los viajes, las lágrimas, el calor, el Alquimista, la valeria que todo lo sabe (a lo más "Clarissa lo explica todo") y que ve Hey, Arnold! conmigo a las 7 am, mi papá, que quiero caminar descalza por todo el mundo.

tantas cosas y más en mi vida, en mi cabeza, pasando a una velocidad que no deja respirar, pero que yo apliqué, porque si cierro y abro los ojos de nuevo, puedo querer que todo sea más suave, y más lento irá entonces.
es época de cuentas regresivas, y sueños para cumplir los días veraniegos sofocantes pero que se olvida eso con la emoción de ser "libre".
que rico, pienso.