29 marzo, 2010

vino con frutas

y así poh.
estoy sentada con un grupo de personas qe casi no conozco tomando vino en algún lugar de valparaíso y mis pies (que se dicen sedentarios, pero soy bien sueltos) me están avisando que ya quiero cambiar. debe ser que el día parece como de comienzos de primavera y el aire huele más puro que de costumbre en el punto de fusión entre el verano y el otoño. cuando mi única amiga en el grupo descubre en mi cara la tentación ya de salir a perderme y terminar en cualquier parte toca el tema qe más me ha interesado y costado hablar: el terremoto. y no, no el trago. y no puedo entender porque estoy tan malditamente enfrascada en esto. siento que remeció a todos y quiero descubrir cuál es el terremoto emocional de cada persona. así que devuelvo mi celular a la mesa y escucho. como tomando nota mental de mi próximo reportaje... cada reacción. todos tenemos un temblor gigante emocional en distintos puntos de nuestras vidas, no?

yo quiero conocerlos todos.

4 comentarios:

Hache dijo...

te quedó chida la nueva template del blog. y por lo de los terremotos, acabo de vivir el mío hace unas pocas horas

[ Ruffo divided by Zero equals Cristobal ] dijo...

y si, la gente a veces es muy sapa o sólo te quiere mucho (o pretende saber querer). Nos empuja saber que hay más allá de lo que podemos ver, somos innatamente curiosos por ello... y es porque todos tenemos un enano pelotudo en la cabeza que, de vez en cuando, nos toma por la médula del cerebro ahorcándola, no nos deja pensar... y ahi hay que usar otras cosas para pensar, como el cor... y aaaargh, la pura cagá.

btw, esto ahora se parece más a un capítulo de Hey Arnold

Gonzalo dijo...

...devolvi mi celular a la mesa.. jaja cmo q imagine tu cara...
es verdad, cada uno de nosotros tiene o ha tenido grandes terremotos en su interior, quiza más fuertes qe el del 27 pasado, o talvez hemos sufrido peqeñas replicas que nos ponen alerta a salir corriendo de "esa" situación o "ese" momento.
Ojalá el más fuerte ya haya pasado para ti :)

Paz

Mila dijo...

Yo viví el mío hace unos... casi una semana ya. Y parece como si hubiese sido ayer. Y realmente? apesta jaja. Es un vertiginoso "mal juego" entre no sentir nada y sentirlo todo.
Realmente complicado jajaja
besitos mi niña!
tq :D