21 febrero, 2009

que vuele y que cante

Cuando uno va de viaje, tiene que aprovechar. Yo aprovecho de desconectarme. El jueves recién pasado llegué de Argentina, estuve en Mendoza y dos días en Cacheuta, un lugar en las montañas donde no hay más que unas termas, unos puestos de artesanía, un puente que da miedo y unas cabañas (donde me quedé). Y ahí, estando allá, sin celular ni reloj, solo dinero para sobrevivir y mi memoria y sentido de la orientación, me olvidé por completo de Chile, y es lo mejor, después de vivir tantas cosas... intensas en el verano, que aún así ha estado relajado. Ahora estoy acá, donde mismo todos los fines de semana, esperando la noche para salir con los mismos ex compañeros de curso, en el mismo lugar donde pasé muchas noches el año pasado, y me siento como viviendo en otra parte. Pero por ahora, eso es bueno. Extraño que en las noches no me dé nada de frío sí, aunque no podçia sobrevivir sin el aire marino y todas esas cosas a las que estoy acostumbrada desde que nací... Eso, no tiene precio. Y entonces, igual, uno piensa, se despeja, piensa en frío las cosas, que pensarlas como recién sacadas del horno a veces caga mucho las situaciones, y de nuevo me estoy dando vuelta en círculos al rededor de mí misma... en fin, la cosa es que viajé, respiré aire cordillerano, me hundí en las termas y volví tan lista para todo, tan descansada, y pensé en todo para desechar de una buena vez todo lo malo que no quería sacar.

01 febrero, 2009

como pollock con rabia



Para escupir con mis manos mil colores sin forma definida sobre el lienzo que descansa bajo mis pies. sería genial. pero no tengo talento para esas cosas... así que voy a dejar el pincel o lo que sea, las manos, los tubos de pintura, los colores de lado al fin.
voy a pisar, después de 9 meses (y quizás un poco más) el freno en este carro tan acelerado. ahora, voy a dormir después de una larga noche agitadísima.

acá es donde estás tú: quién me hizo pisar tanto este pedal. quién transformó mi tranquilidad en puros riesgos e impulsos. eres como ir a fantasilandia, pero sabiendo al final, que este juego tenía una falla. quise decir que no caeré de nuevo en tí, y al fin lo puedo decir. no sé que pasará cuando vuelvas y te mire, pero no me importa. comienzo a pensar con la cabeza de una vez por todas. quererte no es suficiente, si con hacerlo, no estoy queriendome.

13 enero, 2009

Y nada más va a pasar.



"La música llega como la luz del sol a nuestros cuerpos. No me deja oirte aunque me estés hablando a gritos, así que solo te sonrío. Tú resuelves que es mejor dejar de intentarlo, me agarras de la cintura y presionas contra tí para protejerme de tanta gente y te ríes conmigo. Y cantas conmigo. Todo está suave y eso es bueno. Hace 4 meses aún creías que serías capaz de ganarle a mi mente, pero ahora sabes que no puedes. Ya no hay música, ya no hay cerveza, ya se perdió el resto del grupo. Te limitas a mirarme. Yo me sigo riéndo. Esto no es nada más que un reencuentro político, muy público. Una reunión para causar polémicas y chismes. Acá nada va a pasar. Sucede que estamos ya pasados de moda entre nosotros. O eso te digo yo con la mirada. La química no basta, ni basta un mes de verano, mejor es nada. Encontramos al grupo. Sigues mirándome como tonto y ahora te estoy sonriéndo a tí. Seguimos siendo cómplices igual. Tú me sonríes de vuelta, con una mirada resignada. Estás cansado. De Noruega a Chile es demasiado, aunque todos crean que estás acostumbrado."

27 de Diciembre 2008.

10 enero, 2009

No puedo creer que aún sea sábado.

Como que ahora que viña está más atestada que nunca con turistas (sean santiaguinos, mendozinos, qué-sé-yo-ínos) cada vez que digo que iré a caminar en la tarde, lo pienso dos veces. Y termino sentada en mi casa o en alguna casa, pero quiero aire puro y de mar, ese que me llega por la ventana, pero que ahora me llegue de frentón desordenando todo en mí. Pero eso, creo que habría que crear un grupo de facebook para cada persona en Viña que está chata. Es que esto no es para nada contra cada turista que está acá, es que uno está acostumbrado a más espacio, la ciudad se hace cada vez más pequeña y las filas más largas. Prefiero caminar de noche, cambia la gente, cambia todo. No puedo creer que ya sea sábado, o que aún sea sábado, porque quiero que sea lunes, para ir al cine arte y ver Muñeca, o no sé, pienso que estuve todos estos días en Olmué, con piscina y mucho sol (aunque a juzgar por mi tono de piel actual, eso sí lo aproveché) y que lo que más hice fue meditar y leer, y escribir, que no es menor, pero... no sé, me ensimismé en que los días llegaran rápido, y ya es sábado como quería para estar sola y en Viña pero el calor atonta y quisiera bajar para comprar un rico helado y unos cigarros que ya no tengo, pero mojé los únicos jeans que traje por el fin de semana dónde mi papá con jugo de frutilla natural y los lavé (que cuática ¿?!!!), entonces aún no se secan.
Quiero que se sequen! quiero fumarme un cigarro mientras los gatos se pasean por la cama, escuchar Camille y pensar que hacer con mi pelo que lleva recién dos semanas de teñido (un rojo ni tan fuerte ni tan piola, es un cambio del que no he hablado) y con tanto cloro o qué se yo, está mimetizándose con mi naturaleza rubia.

Puras cosas sin sentido, el calor atonta.

30 diciembre, 2008

Típicamente inaudito.

Típico porque fue un año escolar como cualquier otro, inaudito por cada emoción que tocó vivir. Un maldito cuadro surrealista, una canción cuática de Stone Roses o Minus the Bear, una película de Gus Van Sant o Woody Allen... no, peor. Terremoto delicioso.
Y se va mi 2008...
Insólitamente nuevo, y todo este círculo, sigue.