Mostrando entradas con la etiqueta agridulce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agridulce. Mostrar todas las entradas

23 junio, 2013

¿Qué contar?

"Quizás por haber sentido tanto, me quedé sin sentidos. Anestesiado. Agoté lo que tenía almacenado, digamos que me gasté." (A. Fuguet. Por favor, rebobinar)

Cuando aún no creía tanto en Dios, alguien me leyó esto (que sale en Isaías 1:5-6):
"¿Por qué buscar más castigo? ¿Se rebelarán para siempre? Tienen la cabeza herida y el corazón angustiado. Desde los pies hasta la cabeza, están llenos de golpes, cubiertos de moretones, contusiones y heridas infectadas, sin vendajes ni ungüentos que los alivien. (...)"

Da lo mismo las creencias y que esto haya venido de Dios, para que los que no creen, porque siento que muchas veces realmente somos así: torpes, golpeándonos con los mismos obstáculos, dejando que nos tengan que reprender una y otra vez.

Hasta hace poco repetía mucho lo herida que estaba en ciertas áreas y que por eso ya no sentía, ya no siento como antes. De tanto pelear y tropezarme con las piedras de antes, de siempre y otras nuevas. De tanto querer soportar golpes en silencio, por mí y por otros. No lo veo, pero me siento como si todo mi cuerpo estuviese morado de tanto golpe, como si cada órgano también estuviera dolido. De tanto soportar ese dolor, que no tiene porqué ser algo tan grande, sino que son pequeños momentos de dolor que no he querido curar, me he hecho indolente. 

Y de tanto querer pensarme insensible, ya no sé cómo sentir.
A veces es mejor dejar de porfiar, y descansar el cuerpo... pa' volver a andar sin tanto tropezar.

25 septiembre, 2012

Con la luz

Mi amiga Emily dijo el otro día en una carta que me llegó que el problema (y lo bonito, a la vez) de gente como uno, es que somos "personas de sentir". Mucho más que otra cosa, nos guiaremos por lo que pasa en ese imaginario colectivo llamado corazón.

Ser una persona de sentimientos es algo tremendamente agotador y que me ha costado controlar a medida de que he ido creciendo, para que no afecte mi vida normal. En la pega o en la U no te van a dar el día libre porque estás apenado. No entienden que esa pena inexplicable será más grande que toda enfermedad o que los sentimientos de las personas que son de otra especie. Pero nosotros debemos entender que el mundo (la vida) sigue, el sentir no es nada y no vale como licencia para esconderte en tu cama o escaparte a la playa.

Lo bueno es que es Septiembre y eso siempre implica que lo que te rodea brilla un poco más, por lo que es una época un poco mejor y más estable para los de mi especie. Estos últimos días me ha llegado harto sol en la cara y aunque me molesta sobremanera porque soy tan blanca y mis pestañas no tapan nada el sol al juntarlas, hace que me quede menos en la casa, piense menos y, por ende, las tonteras se vayan cayendo por mis hombros sin detenerme a mirarlas y entristecer.

Siento que este año más que nada, Dios y "la vida" me han ayudado a, por fin, procesar tantas cosas y ha ir endureciendo mi piel un poquito, sólo un poquito, al menos lo suficiente como para que mi cuerpo se mantenga funcionando en este mundo... aunque mi mente y corazón estén allá lejos.

02 febrero, 2012

No me voy a ir completamente, sólo desapareceré algún tiempo.
Me alejaré del ruido y alimentaré bien a estos pájaros que tengo en mi cabeza, que no me dejan pensar o vivir bien y que cuando trato de hablar, me traban la lengua.

21 diciembre, 2011

Nuevo

“Todos los cambios, aún los que más esperamos, tienen su melancolía; por aquello que dejamos atrás, que es una parte de nosotros; debemos morir a una vida antes de que podamos entrar a la otra.” 

Anatole France


Pucha que se nos olvida la felicidad o nuestro 'propósito en la vida' cuando estamos pasando por momentos que parecen tan difíciles, amargos y complicados. Es cuando estamos en esos callejones que parecen aún no tener salida cuando tiramos la toalla de manera muy decidida, pero estúpida. Porque al fi
nal, todo eso genera un pequeño cambio, el salto de un obstáculo que nos ayudará a pasar a la siguie
nte etapa, que nos lleva al objetivo final que tenemos. Muchos gastan tanto tiempo pensando "¿cuál será mi propósito en la vida?", pero, loco, está en sus narices. Y al final, por llorar sobre los errores que cometemos y el dolor que este nos causa y que no queremos cambiar, porque estamos tan cómodos, perdemos todo el tiempo... A mí me da igual lo que duela, porque ya tengo mi rollo claro: todo sufrimiento tiene su propósito y un cambio, para una felicidad no efímera, sino eterna.









21 marzo, 2011

Arrivederci por montón

Podría decir que el verano me quitó todo. Quizás no todo, pero hartas cosas. Me llevó algunas significativas horas al norte de mi madre y de mi hermano, guía a tres queridísimos amigos a kilómetros de este pequeño país, y, claro, incluso alejó un corazón de mí. Sin contar lo invisible a los ojos que se ha ido esfumando. Nada de esto duele tanto como realmente podría pensar, pero hace que anhele disfrutar cada día del otoño como si fuera algo totalmente nuevo. El panorama ni siquiera es lo suficientemente triste para querer odiar el verano o largarse a llorar. Sólo me deja cansada. Tanta despedida, tanta resignación y el hacer natural estas pérdidas para que no duelan me han secado un poco el corazón. No sé como explicarlo.
Sólo espero a que alguna lluvia venga y lo riega.

08 marzo, 2011

Por la noche

Lo que más me desconcierta de toda esta situación que me rodea, es que la soñé. En otro escenario, pero el resto era igual. Era mi cumpleaños y estaban muchas de mis amigas y tú, a mi lado, riéndote conmigo y ayudándome a maquillarme y verme guapa. Sonreías tanto que acaparabas toda mi visión, como supongo lo has hecho muchas veces... Todas hablábamos y reíamos a carcajadas, el ambiente era muy festivo. Me decías que tenías muchas sorpresas y mis amigas estaban muy felices de que estuvieras ahí, de manera tan real. En un momento yo bajaba a arreglar el lugar, a hablar con la gente y todo eso, mientras las demás y tú se quedaban en otra habitación. Pasaba un rato, empezaba a llegar gente, la música subía y la fiesta empezaba. Ahí me daba un escalofrío, algo heavy. Entonces iba a buscarte a ti y a mis amigas. Todos estaban menos tú, que te habías ido sin avisarle a nadie. Recorría el local, la cuadra; corría por toda la ciudad buscándote. Me subía a buses, bajaba cerros corriendo y en algún lugar entre eso, rompía en llanto sólo por la incertidumbre. Me llamaban para ir a mi fiesta, mi cumpleaños y tú no aparecías, sentía mi corazón encogerse y sobresaltarse cuando creía escuchar tu voz. Al final, después de horas, volvía al lugar y todos me miraban con esa cara de "no importa, todo sigue igual", entre alegría y lástima. No quería estar ahí, quería dormir. Y de repente te veía de espaldas. Tu piel, tu cabello, hasta sentía tu aroma... pero te estabas escondiendo. Cuando al fin lograba alcanzarte, ya totalmente exhausta, me mirabas de una manera tan rara... como si no me conocieras. Entonces sólo me decías como "se acabó, me tengo que ir, ya no pertenezco más aquí".

26 febrero, 2011

¿a... mor?

Por lo general, creo que cuando decimos amar o querer a alguien o algo, nos quedamos mucho con lo alegre y excitante que tiene que tener la experiencia en cada minuto. Conocemos a alguien, pasa un tiempo (mucho o poco) y decidimos integrarlos a nuestro círculo de vida, pasa en amistades y en amores. Las endorfinas y la revolución hormonal, física y emocional que está sucediendo en ese mismo momento exceden nuestro presupuesto momentáneo de felicidad y nos entregamos a la relación, al compartir. Pero lo que realmente importa es el momento en que comienzas a ver las manchas, las molestias crecen, los disgustos surgen en mayor proporción y el susto, a veces escondido en enojos o indiferencia, nace. Y, sin querer, te encuentras aferrándote a la imagen del primer día en que la otra persona simplemente voló tu cabeza con una sola mirada, todas las mariposas en el estómago que te provoca un primer encuentro cercano, etcétera. Pueden haber pasado uno, dos, tres, cuatro meses o hasta un año, pero no son suficientes.  Ésto que pasa cuando una persona rompe todos tus esquemas y después te das cuenta que no era como pintaba... o como uno lo pintaba. Siendo aún jóven es muy fácil caer en tales círculos. Puede ser decepcionante o frustrante, la idea es seguir, pero a veces parece más fácil y menos egoísta (aunque un poco sufrido) terminar cuando el malestar ante detalles o grandes defectos del otro (o cosas a las que no acostumbrabas) se te plantan en la cara. Pero no es nada y de eso no se trata una relación. Lo mejor de compartir con otra persona aspectos de tu vida y de tu interior, es ver estos obstáculos y pasarlos. Puede doler más que la mierda, pero al pasarlo y ver el otro lado del camino, se capta cuánto es que vale la pena. No hablo de forzar relaciones que en verdad están destinadas a terminar y ya, se trata de pensar seriamente y responder con el corazón "¿No había quedado en comprometerme con esta persona, para ayudar, para abrazar o sólo estar?". Para pisar el orgullo, los celos, los prejuicios y la mala ortografía o el mal aliento del otro porque sólo come cebollas. Cuando puedes ver que, pese a todos los baches, aún el otro tiene esa mirada que vale un millón de millones de peso... ¿Por qué no aperrar? Eso, querer, entregar y olvidarse de nuestras propias trancas, es amar. Quizás yo aún no sé hacerlo, pero... lo quiero intentar.

19 octubre, 2010

Octubre, octubre


Para variar, quiero irme lejos.
Lejos para pensar, para dormir, para respirar.

Estuve lejos el fin de semana, preparándome psicológicamente. ¿Para qué? Para comenzar a ser peregrina. Desde enero, cuando mi familia se vaya a vivir a otra ciudad a horas de la mía, donde no conocen a nadie, yo me quedaré "cómoda" en el mismo lugar en donde nací, crecí y he estudiado y establecido mi vida hasta ahora.

Desde ese momento, no tendré casa. Porque donde viva mi familia, no viviré yo. Y donde viva, no será mi hogar. Creo que los seres humanos vamos buscando siempre eso del concepto del hogar en todo: en gustos, en personas, en cuanto a características físico-espaciales, en parejas... Adapataré mi hogar a mí misma y a mi cuerpo: Un metro ochenta y unos kilos de sobrepreso serán mi carpa y mi familia.

Cambiaré algunos hábitos, desarrollaré más o quizás menos mañas, no pelearé tanto con mi hermano chico por no ver televisión o por quién se come el último plátano de la frutera.

Hay veces en que me despierto y siento algo de miedo, de incertudumbre. Pero pasan los minutos y todo eso se va sin necesidad de llorar o de pensarlo demasiado. Es intrínseco, estamos hechos de un material volátil como nuestra estadía en ciertos lugares o con ciertas personas. Vamos y volvemos. En nuestro propio "mundo", país, continente, somos personas ajenas. Nacemos, vivimos, morimos. Acabamos rápido. Vamos vertíginosos aunque queramos vivir en paz. Eso creo, eso estoy viviendo.

04 agosto, 2010

el sinsentido

estos días siento que odio al mundo y me da miedo.
siento que quiero llorar y gritar y reírme hasta estar ebria de pura felicidad.
siento tantas cosas, como que creo estar enamorada, pero me he portado mal.
y no lo puedo controlar.
(aún así, sé que tengo las respuestas)

25 mayo, 2010

DON'T STOP ME NOW!

la rabia está creando una nebulosa en mi cerebro en este mismo instante e intento que no se transforme en lluvia para poder trabajar con algo de cordura, pero es complicado. tal como es complicado organizarte y cumplir, siendo que debes tomar en cuenta los importunios de la vida que te asaltan de la nada; tal como es complicado dejar de querer ni saber que decir cuando esperan que hables; tal como es complicado delegar todo lo que pesa en tus hombros a la vida o, en su defecto, a algún tipo de espíritu. me lleno la boca diciendo que quiero demostrar que he crecido y llego al baño con alguna pataleta porque no quiero tantas responsabilidades. son momentos, instantes de algo inexplicable que atan y desatan nudos en tu cabeza para luego de, quizás, dormir un poco, volver a la subjetividad de la calma...

14 mayo, 2009

Cover version.



Estoy mirando la puerta de mi pieza, usando mi cama como refugio para apartarme del mundo. sé que en cualquier momento vas a entrar por mi puerta, con el pelo mojado (no sé qué te dió por llegar a mi casa y ducharte), listo para también introducirte en mi cama.
apareces entonces por la puerta, es viernes, saliste antes del colegio por el desfile y por eso andas con tus pantalones grises. y yo te miro, mil cosas pasan por mi cabeza y hace tiempo que eso no pasaba cuando estábamos juntos. las últimas veces tú eras el que parecía tener tanto por decir y demostrar pero mi mente permanecía en blanco y mi corazón en frío; pero mientras te secas el pelo con la toalla das vuelta tu cara y me sonríes, y fue esa sonrisa la que activó tanto en mí. entonces te acuestas a mi lado. hueles muy rico y eso siempre me ha encantado de tí. y así nos quedamos: mirándonos callados con las cabezas apoyadas en la almohada. nos empezamos a reír, esto parece algo ridículo, pero no nos queremos mover tampoco. y tú me empujas contra tu pecho, y yo me escondo ahí... así, todo parece tan inofensivo, tan puro aunque hay días en que nuestra historia está tan carreteada. y es increíble cómo, en menos de 48 horas, todo cambia radicalmente.

porque ahora, son las casi las cuatro de la mañana y estás tirado en mi sofá, los dos con los ojos llorosos y corres tu mano de entre las mías. es primera vez que meresco que no me mires, pero no lo puedo soportar. y es primera vez que puedes sentir en carne propia todo lo que me haz hecho sentir tú a mí. quisiera gritarte en mi idioma cuánto te quiero, y que no tienes derecho a estar así, pero si lo tienes, porque no sabías hasta ahora lo que se sientes (ahora). quisiera besarte, y que todo pase, como siempre sucede. pero hoy no. y hay tanto ruido, tanta gente. me pides que me vaya, pero estás en mi casa, así que cierras los ojos y ya no me tocas más. te alejas. prefiero parar e irme: cuando lo hago tú te levantas y sin mirarme te vas de la casa, y todos te quedan mirando como viendo el espectáculo del año al verte así, tan frágil, tan...humano.

después de tanto, y de todo esto, ni sabemos lo que nos queda. somos inmaduros, somos... ni yo sé. pero hoy descubrí algo nuevo: que tú realmente me quieres (sea lo que sea que eso signifique para los demás, vale oro para mí).

y ningún placer puede quitar la culpa ya.

01 febrero, 2009

como pollock con rabia



Para escupir con mis manos mil colores sin forma definida sobre el lienzo que descansa bajo mis pies. sería genial. pero no tengo talento para esas cosas... así que voy a dejar el pincel o lo que sea, las manos, los tubos de pintura, los colores de lado al fin.
voy a pisar, después de 9 meses (y quizás un poco más) el freno en este carro tan acelerado. ahora, voy a dormir después de una larga noche agitadísima.

acá es donde estás tú: quién me hizo pisar tanto este pedal. quién transformó mi tranquilidad en puros riesgos e impulsos. eres como ir a fantasilandia, pero sabiendo al final, que este juego tenía una falla. quise decir que no caeré de nuevo en tí, y al fin lo puedo decir. no sé que pasará cuando vuelvas y te mire, pero no me importa. comienzo a pensar con la cabeza de una vez por todas. quererte no es suficiente, si con hacerlo, no estoy queriendome.

29 noviembre, 2008

All over again.

Sometimes being pretty isn't enough.
People seems to think (says) that appearance is really important to, i don't know, get jobs, get some opportunities, get boys.
But sometimes being pretty (because, apparently i am pretty -beauty is such a subjective thing for me-) isn't enough.
Sometimes being pretty, and smart, and nice, isn't enough.
Or being pretty, smart, responsible, nice, talented, comprensive, supportive, naughty, fun, not jelaous, outgoing, chilled, caressing, tender, passionate, impulsive, open, healthy, coming from a good family, sensitive, true, and all the "good things" we can say, just is NOT enought.
'Cause I don't know which will the next step be in this.
This is all pure chemistry, pure, new, adolescent chemistry. All sparks.
Submerged in a thick hormonal breeze, oftenly (so much more than OFTEN) interrupted by strong and fast, so furious emotions.
We try, we try hard...
and while you try so hard to get into my body, with all this conviction,
i'm really trying to get into your mind.
A vicious circle without beginning or expiration date. so fucked up in ourselves, but at the same time, so gone (us both) of this powerful core.
I'm just a pretty thing to you, although next day i can be everything, and vice versa.
And all of this, is driving me so so freaking mad.


31 octubre, 2008

For what it's worth


Viña volvió a estar nublado, pero no importa. Hoy descansaremos. Por que ayer fue un día tan expuesto, de caminar descalza por mucho de la ciudad, de hablar con el pecho tan abierto que arde, arde tanto que lloro por nada en el auto. Después de sentir el pecho tan inflado de vida, me lo aplastan como si nada fuerte contra el piso frío. Todo esto es un gran popurri de emociones, es como un puzzle tan raro, hace tanto que no sentía tan vorazmente que se me rompe el esquema y se me desorbita la razón y el corazón.
Pero ya me voy, un retiro, por un día lejos de tanto ruido desde el epicentro de la ciudad. Me voy por un rato, pero ya vuelvo. Ya vuelvo bien.

15 julio, 2008

Junio

"Sublime caminamos bajo el manto de fuego un día
y hielo al otro. Elementos que carcomen las palmas
de manos pecadoras como las mías y las de mis
compañeros humanos.
Entonces escapo. Si el cielo no es suficiente, lancémonos
al mar. Así creamos nuestro propio suelo y
nuestro propio cielo; que quizás es donde sobrevuelan
peces de especies aún más pintorescas
y vitales o coloridas que las normales. Nadando.
Nadando, no hay cielo donde quemarse,
aire con el cual congelarse, ni asfalto que hiere
la piel.
Ínfimos, sumisos. No nos atrevemos a saltar,
a dar el primer chapuzón ni a caer por
empujón. Somos cobardes."

10 mayo, 2008

Gas

No hay otra palabra para definir ese momento. Porque nada más que de eso "estuvimos" compuestos: momentos; y se cuentan con los dedos de las manos, de una mano. Bueno, la palabra para definir el último momento sería: Cagué.
Muy chilena, y adolescentemente, cagué. la verdad, que ni tanto, no perdí mucho en esos momentos, solo gané, al final de cuentas él único perdedor acá serías tú, por algo mi sexto sentido se centró tanto como nunca en vivir el momento y no pensar en nada más, no hacerse ilusiones ni tener expectativas. no gané nada tampoco, me fui con las manos vacías, no me digno ni a decir que tiempo perdí. en tu mirada yo leo que morirías por volver, pero muy poco. y en todo caso, tal como llegamos a ser un "nada" que se sentía igual, se esfumaron terceras oportunidades para tí, niño.


"ya, entonces vámonos, total, pa que perder más tiempo?"...

03 mayo, 2008

after hour ●




"No puedo seguir leyendo este libro - pensé - es como las matemáticas: aún no entiendo como funciona, me descoloca, desespera."
(Leyendo: Las películas de mi vida hace como un mes ya, demasiado para el ritmo que iba) Comenzamos muy bien pero cuando empezó a cambiar el método de ordenamiento de todo esto... uff, me desespero, necesito un libro urgente.

Bueno, esto no tiene nada que ver, pero ese "disagreement" pasó momentos antes de todo en esta última semana, una semana nada emocional, solo impulsiva podría decir, como quiero que sigan las cosas. No impulsivas en sí, como... que pasen. He repetido muchas veces este fin de semana ya cosas como "no importa si lo que hago está bien, o está mal: eso no lo sé. pero si se siente bien, lo sigo." eso lo digo ahora, en el after hour, en el "post operatorio", cuando pasa de estar el tema "en caliente" a frío.
Hace poco acá mismo establecí (en mi interior muy convencida) que no cedería ante tus... podríamos llamarles "encantos", pero me mostraste todo sin engaños, o de ingenua creo eso, y así es como me gusta. tu luchaste, yo ahora te dejo entrar y que te quedes, pero sin pensar en la duracíon de todo esto, que sea no más, sin ritmo, o al menos, sin apuros. Me envolví... o mejor: tu te has envuelto en mí, o con este concepto de mí; aún no nos conocemos pero tú no puedes esperar.

Corriste, y ahora, reduces la velocidad.
pero así, tal cual, todo se siente bien.

26 febrero, 2008

de Q.

Me mordí las uñas rojas, me tiré y desordené el pelo desconsoladamente, chillé muy en mi interior, presioné fuerte mis pies contra el suelo, respiré muy fuerte, y corrí con un movimiento brusco las lágrimas, dejándo todo el maquillaje revuelto en mi cara.

no saco nada, con eso no voy a entender lo que me pasa.

18 febrero, 2008

am i?

En el libro q estoy leyendo, un personaje dice que los cobardes se mueren varias veces, los valientes, una sola.
Eres valiente?
Lo somos?


Pues, de verdad no me considero muy valiente.
Al mismo tiempo, no cobarde, no lo suficiente.
Me costaba mucho tomar riesgos pero superé eso, también superé mi miedo a crecer, a la gente externa y lo que piensen. De verdad creo que juego por mis ideales, no siempre al cien por ciento, pero siempre hago mis intentos, eso depende. me dejo llevar, me muchas cosas. pero ¿a qué te refieres con qué sea yo valiente? es difícil, o sea, en nuestra situación es una pregunta algo... que me cuesta entender, comprendes?
por tí sería valiente si no me la ganara el sistema. algo sumisa, (se me olvidó la palabra que iba aquí)...

No, no soy valiente.
porque no puedo serlo si a veces también soy cobarde.
moriré más de una vez...

26 enero, 2008


Fue una semana de locos. Si no lo hubiera sido, no me hubiera dado fiebre y mareo el miércoles y no me hubieran mandado a la casa en el trabajo. Y apenas llegué a mi casa, fui directo a dormir, donde caí en un sueño profundísimo... del que me arrepiento porque cuando desperté vi una llamada perdida. Una llamada que había hecho un pseudoconocido santiaguino, pero que espero con tantas ganas cada llamado. Y claro, yo no tenía plata, solo pude devolverle un "ring" como para demostrar que si noté que él había llamado...

Ahora me duele la cabeza, y quiero que sea martes para dormir todo el día. Ando como sumida en sueños de verdad, porque no tengo noción del tiempo, tanto que pienso que los días no pasan y ya debo varios saludos de cumpleaños que no dí por estar durmiendo y porque la farmacia no tenía línea cuando fui a cargar plata al celu. mal.
pero ya voy a despertar...